Las solicitudes están abiertas hasta el 31 de diciembre en el sitio web del Fondo de Comerciantes. Se dará prioridad a los pequeños comercios locales que operan en barrios de bajos recursos.
El nuevo programa de distribución de comida gratuita de Filadelfia comenzó el lunes 30 de marzo a las 10 de la mañana. Pero la fila para conseguir una caja de camotes, frijoles y otros artículos no perecederos empezó mucho antes fuera de una iglesia en Kensington.
“Sepárense un poquito por favor, para ser seguro, ¿de acuerdo?”, dijo el pastor Adán Mairena, parado de frente al West Kensington Ministry en la esquina de las calles Susquehanna y Hancock.
Personas de todas las edades, incluidas familias enteras, se movieron rápidamente a través de la fila. En menos de 30 minutos, 200 cajas habían sido repartidas por Mairena y Jared Dobkin, coordinador de comida para el Share Food Program, una de las dos organizaciones sin fines de lucro asociados con la ciudad.
La iglesia fue uno de los 20 sitios donde la ciudad, Share y Philabundance, el otro socio de la ciudad, distribuyó un total de 4,000 cajas el lunes para ayudar a los residentes afectados por la crisis económica creada por el coronavirus.
“¿Es una caja o dos?” preguntó una mujer.
“Solo una caja, una caja por familia”, dijo Mairena.
El pastor ha tenido una semana ocupada. Vive justo al lado de la iglesia, lo que significa trabajo constante. Su iglesia sirve a la gran comunidad latina que vive en Kensington, y el vecindario es un desierto de comida, dijo. La semana pasada, recibió 500 libras de comida en donaciones, más 200 cajas de huevos y bolas de pasta con pollo, jamón y salchicha. Todo se fue en 24 horas, dijo.
“Ni siquiera son las 10 de la mañana, recibimos un cargamento hace unos 20, 30 minutos, y ya se fue”, dijo. “Es sólo un testimonio de dónde estamos en términos de necesidad, la gente tiene hambre”.
Las cajas contienen comida no perecedera como camotes y frijoles en latas, fideos de huevo, atún y leche de soja. Cada caja se supone que durará una casa durante cinco días. Las personas no necesitan presentar una identificación o prueba de ingreso para elegibilidad.
Dione Casillas, quien trabajó como seguridad en el Parque Histórico Nacional Independencia hasta el 17 de marzo, dijo que la oleada en la demanda muestra el impacto de la crisis.
“Cualquier cosa que pueda conseguir es útil para todos. Porque ahora mismo es duro… Es un momento muy, muy aterrador”, dijo.
Las cajas serán repartidos todos los lunes y jueves de 10 am al mediodía en una lista creciente de este sitios localizados en vecindarios a través de Filadelfia. El martes, la ciudad agregará otros 20 este sitios a la lista y comenzando el jueves, las cajas incluirán comida fresca, como las frutas y verduras y productos lácteos.
Philabundance y Share están expandiendo el programa gracias a donaciones, incluyendo las de voluntarios que han dado su tiempo para ayudar. Solamente el lunes, los Philadelphia 76ers y la Sixers Youth Foundation hicieron una donación de seis cifras para proporcionar 20,000 cajas de comida.
La ciudad y el distrito escolar, junto con otros socios, también están distribuyendo alimentos para los estudiantes en más de 80 lugares en toda la ciudad.
Wilfredo Marrero vino a Norris Square con su hermano para conseguir una caja para su familia y otra para un vecino que no podía salir de su casa.
“Ayuda bastante. No estamos trabajando en este momento, y no hay ningún cheque entrando por un rato, así que esta es una buena mano de ayuda”, el dijo.
Carmen Arroyo, de 40 años, era trabajadora de una fábrica. Ahora se queda en casa con sus dos hijos y su novio que tiene neumonía pero probó negativo para el COVID-19. Ella y su madre, Noelia Ramírez, llevaban máscaras y guantes.
“Ella tiene 67 años y tiene problemas respiratorios y problemas del corazón”, dijo Arroyo sobre su madre.
“Estoy muy asustada”, dijo Ramírez.
“Estamos sin trabajo en este momento y, ya sabes, este poco ayuda para mis hijos, a darles un poco de comida”, dijo Arroyo. “Esto me ayudará a quedarme en la casa”.
Traductor: Ana Graciela Méndez / Compañia de publicidad: Zari Tarazona / Diseñadora: Jillian Bauer-Reese
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